Estamos viviendo unos tiempos en los que el mundo necesita unas verdaderas enseñanzas que lo acerquen de corazón al Dios amoroso del cielo. Esas enseñanzas fueron dadas por nuestro señor Jesucristo, el pastor excelente. El mundo realmente necesita realmente un renacer de sus enseñanzas puras dadoras de vida por la eternidad. De seguro el objetivo de este blog será enseñar lo mejor posible y de una manera entendible las enseñanzas de Jesucristo: “el camino, la verdad y la vida, nadie va al Padre sino por el”. Jesucristo, el buen pastor Juan 10:7-18 Reina-Valera 1960 (RVR1960) Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

jueves, 24 de mayo de 2012


NUESTRA POSTURA ANTE LA POLITICA COMO SEGUIDORES DE JESUS.
El apóstol Santiago, hermano de Jesús, expresó con excelentes palabras en su carta apostólica la adoración dinámica a Dios Padre enseñada y manifestada por Cristo Jesús. Esa es la adoración verdadera, la adoración con “Espíritu y con Verdad”.
Santiago 1:27:Reina-Valera 1960 (RVR1960):
La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.
Hay que destacar de este versículo la frase: “guardarse sin mancha del mundo”. Estar sin mancha del mundo significa vivir la vida recta gracias a la guía del espíritu divino manifestando sus frutos y mediante la percepción del amor de Dios en nosotros porque “la conducta moral, la verdadera rectitud, se torna entonces en el resultado natural de dicho amor”, (Libro de Urantia).
El máximo ejemplo inspirador  de vivir la vida recta es nuestro Señor Jesucristo y sus propias enseñanzas. El no solamente enseñó, sino que vivió a plenitud cada una de sus enseñanzas como Hijo del Hombre en la tierra.
¿Qué tal si pensamos un poco en su postura hacia la política? Y a raíz de su ejemplo, preguntémonos: ¿cómo debe ser nuestra postura hacia la política?
Libro de Urantia:
1474.1) 133:4.1 Jesús y Ganid tuvieron muchas otras experiencias interesantes en Corinto. Tuvieron íntimas conversaciones con un gran número de personas que sacaron gran provecho de las instrucciones de Jesús.

(1474.3) 133:4.3 Al centurión romano le dijo: «Da al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios. El sincero servicio de Dios y el leal servicio de césar no entran en conflicto a menos que césar quiera para sí el homenaje que sólo puede ser reclamado por la Deidad. La lealtad a Dios, si lo llegas a conocer, te hará aún más leal y fiel en tu dedicación a un emperador dignó».

Mateo 22:15-22: Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra. Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres. Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no? Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Oyendo esto, se maravillaron, y dejándole, se fueron.

Cristo aparta el servicio  que le pertenece Dios del que le pertenece al Cesar con una actitud sublime de respeto hacia este último.

El apóstol Pablo mostró que los seguidores de Cristo Jesús deberán respetar las autoridades superiores porque estás están puestas por Dios. 

Romanos 13:1-4: Reina-Valera 1960 (RVR1960) Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.

Ahora viene la parte donde toca la reflexión por parte de cada uno de nosotros. Jesucristo nos habla de “dar al cesar las cosas del cesar” “SIMEPRE Y CUANDO ESTE NO RECLAME LA ADORACION QUE LE DAMOS A DIOS PADRE”, “El sincero servicio de Dios y el leal servicio de césar no entran en conflicto a menos que césar quiera para sí el homenaje que sólo puede ser reclamado por la Deidad”. ¿Demostró Jesucristo esa postura digna de imitar de nosotros? Sí. Dejemos que el libro de Urantia responda:

(1580.4) 140:8.9 2. Actitud política. Advirtió a sus apóstoles que fuesen discretos en sus comentarios relativos a las difíciles relaciones existentes a la sazón entre el pueblo judío y el gobierno romano; les prohibió que en modo alguno se enredaran en estas dificultades. Él siempre tuvo cuidado de evitar las trampas políticas de sus enemigos, siempre respondiendo: «Dad al césar las cosas que son de césar y a Dios las que son de Dios». No permitía que su atención fuese desviada de su misión de establecer un nuevo camino de salvación; no se permitía a sí mismo preocuparse por otras cosas. En su vida personal siempre cumplió fielmente con todas las leyes y reglas civiles; y en sus enseñanzas públicas ignoró los ámbitos cívicos, sociales y económicos. Les dijo a los tres apóstoles que a él sólo le preocupaban los principios de la vida espiritual interior y personal del hombre.

(1580.5) 140:8.10 Jesús no fue pues un reformador político. No vino para reorganizar el mundo; aunque lo hubiese hecho, sólo podría haber sido aplicable a esa época y a esa generación. Sin embargo, mostró al hombre la óptima manera de vivir, y ninguna generación está exenta de la tarea de descubrir cómo adaptar de la mejor manera, la vida de Jesús a sus propios problemas. Pero, no cometáis jamás el error de identificar las enseñanzas de Jesús con alguna teoría política o económica, con algún sistema social o industrial.

(1581.4) 140:8.17 Si Jesús estuviera en la tierra hoy día, viviendo su vida en la carne, sería una gran desilusión para la mayoría de los hombres y mujeres buenos, por la sencilla razón de que no tomaría partido en las disputas políticas, sociales o económicas del día corriente. Se mantendría apartado de estas cosas, en cambio os enseñaría cómo perfeccionar vuestra vida espiritual interior para haceros mucho más capaces de solucionar vuestros problemas puramente humanos.



 (1581.5) 140:8.18 Jesús haría que todos los hombres fueran semejantes a Dios y luego se apartaría para contemplar con compasión como estos hijos de Dios solucionarían sus propios problemas sociales, políticos y económicos. No era la riqueza lo que denunciaba, sino lo que hace la riqueza con la mayoría de sus devotos. Este jueves por la tarde, por primera vez dijo Jesús a sus asociados que «es más bendito dar que recibir».

¿No es digo de imitación el ejemplo de Cristo Jesús? Debemos ir tras su ejemplo no tomando partidos en las disputas políticas, sociales ni económicas de esta época ni de ninguna, mucho menos cuando gobiernan gobernantes corruptos con aires de la enfermedad de la soberanía nacional.

¿No notamos que cuando se habla de política, de problemas sociales o económicos terminan en rinches provocando odio entre las personas? De verdad sería poco prudente que un seguidor de Cristo Jesús dedicado a hacer la voluntad divina y viviendo la vida recta entre en estos enredos y conversaciones. Como seguidores, como hacedores de las enseñanzas y vida ejemplar de Jesús, nuestro único objetivo es enseñar a las personas la buena nueva de la paternidad de Dios con el hombre a saber que Dios es su Padre y que por la fe puede ser un Hijo verdadero de él.

Nuestra meta primordial en la carne es demostrar con nuestra forma de vivir guiada por el Espíritu divino que el servicio al Dios eterno es la mejor forma de vivir para sí conducir más almas al Reino, eso es de verdad un verdadero arte espiritual, un arte en la experiencia personal religiosa.

Pero hay gobiernos humanos totalitarios que reclaman a la población de su país todo homenaje sin importar que a veces blasfeman contra el Dios del cielo. Ahí es donde el seguidor de Cristo ha de usar el discernimiento espiritual. Menciono la frase “discernimiento espiritual” porque no hay un regla fija en tal caso, cada caso es diferente que deberá ser analizado por el creyente como muestra de su amor por Dios y pura lealtad a él. Pero podemos citar varios ejemplos en la historia donde la adoración que le damos a Dios ha sido reclamada por el gobierno humano.


Hitler puso como requisito para poder trabajar en cualquier lugar el saludo fascista: “Heil Hitler”, que significa “salve cesar”. Al respecto dice la enciclopedia: “La Enciclopedia Brockhaus se refiere a esta expresión diciendo que el saludo hitleriano es derivado de los gestos empleados durante la coronación de los reyes germanos de la Edad Media mediante la simple exclamación de «Heil».2 De acuerdo con los nazis de la época, la versión romana no era otra cosa que una versión nórdica de la raza aria y de esta forma la costumbre migró al sur de Europa donde se estableció con el saludo de 'Salve César'. Preguntémonos de corazón: ¿qué haríamos si nos viéramos ante una situación como esta? El seguidor de Cristo obedecerá a Dios Padre como gobernante más bien que a los hombres.

Cuba es otro ejemplo donde el gobierno de Fidel Castro reclama la adoración que le corresponde a Dios Padre. Allá se insta a pertenecer al partido comunista, a los niños se adoctrinan desde pequeños en la expresión: “seremos como el che”, se insta a decir: “Con Fidel hasta la victoria siempre”. Varios cristianos sinceros han sido perseguidos cruelmente en su negación a estas prerrogativas corruptas.

En la expresión de Jesucristo, “El sincero servicio de Dios y el leal servicio de césar no entran en conflicto a menos que césar quiera para sí el homenaje que sólo puede ser reclamado por la Deidad”, podemos sacarle más jugo. Cabe mencionar el símbolo de cada nación, que por supuesto el más conocido es la bandera. El saludo a la bandera mayormente significa devoción o lealtad de la persona a dicha nación bajo el coste que sea. También significa respeto o admiración. No es malo que una nación tenga su símbolo, el error consiste hacer del símbolo una adoración o hacer que se le adore como se le hace en el presente. El seguidor de Jesús deberá tener en cuenta si saluda la bandera o no porque en la vida real, el saludo a la bandera es un acto idolátrico. A medida que el creyente avance en su progreso espiritual en la compresión de la plena lealtad a Dios comprenderá este asunto muy serio. Por lo menos, cierto redactor ha llegado a esa conclusión bajo un profundo análisis. 

El libro bíblico de Daniel nos presenta un relato muy bonito de tres hombres que estuvieron dispuestos a dar sus vidas en lealtad a Dios Padre ante de arrodillarse frente a la estatua de oro de construida por Nabucodonosor. Estos tres jóvenes valerosos se llamaron: Mesac, Sadrac, y Abed-nego. Leamos con mucho detenimiento que bonita e sorprendente historia:
Daniel 3:12-26: Reina-Valera 1960 (RVR1960): Hay unos varones judíos, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos varones, oh rey, no te han respetado; no adoran tus dioses, ni adoran la estatua de oro que has levantado. Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey. Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos? Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. 

He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. Entonces Nabucodonosor se llenó de ira, y se demudó el aspecto de su rostro contra Sadrac, Mesac y Abed-nego, y ordenó que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado. Y mandó a hombres muy vigorosos que tenía en su ejército, que atasen a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo. Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo. Y como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama del fuego mató a aquellos que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Y estos tres varones, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo. Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey. Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses. Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiendo, y dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid. Entonces Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego.

A una conclusión certera podemos llegar: Como Jesús, “debemos de estar libres de los movimientos políticos corruptos de esta etapa” divisores de las personas como encabezados por personas que no aman a Dios.
No importa por lo que tengamos que pasar, Cristo nos advirtió que íbamos a pasar por persecución:

1608.4) 143:1.7 «Puede que hoy se burlen los incrédulos porque predicáis un evangelio de no resistencia y vivís una vida sin violencia, pero vosotros sois los primeros voluntarios de una larga línea de creyentes sinceros en este evangelio del reino, que sorprenderán a toda la humanidad por su devoción heroica a estas enseñanzas. Nunca ningún ejército en el mundo ha demostrado nunca más coraje y valor que el que manifestaréis vosotros y vuestros leales sucesores cuando salgáis al mundo para proclamar la buena nueva —la paternidad de Dios y la hermandad de los hombres. La valentía física es la forma más baja de coraje. La valentía de la mente es un tipo más alto de coraje humano, pero el más elevado y supremo consiste en la lealtad sin compromiso a las convicciones esclarecidas de las realidades profundas del espíritu. Este coraje constituye el heroísmo del hombre que conoce a Dios. Y todos vosotros conocéis a Dios; sois, en toda verdad, los asociados personales del Hijo del Hombre».
Quizás en el futuro cercano, cuando el gobierno totalitario de la humanidad llegue, se nos vuelva a reclamar la adoración que solo le pertenece a Dios siendo nosotros perseguidos como los discípulos de Cristo a lo extremo, pero si de verdad estamos bien fundados en la roca de la fe verdadera como hijos de Dios, no hay porque temer, “todo el haya aguantado hasta el fin será salvo”. Hagamos nuestras la palabras de la “Gran revelación”, “el libro apocalipsis” expresadas por Cristo:
Apocalipsis 2:10-11:Reina-Valera 1960 (RVR1960)
No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.
¡Aleluya!

lunes, 21 de mayo de 2012


¿Hasta cuándo oh Dios ha el justo de aguantar la injusticia? ¡Miren y vean que bueno es Dios Padre! Hace salir el sol sobre buenos y malos, no desea que ninguno perezca, al contrario, desea que todos lleguen a un conocimiento de la verdad y sean salvos. Es abundante en bondad amorosa y verdad. 
Por la opresión de los pobres, por el sufrir de los justos, dice Dios, se levantará poniéndolos a salvos. El no miente, cuando habla, dice la verdad porque sus palabras son palabras limpias, como plata refinada purificada siete veces.
Los salvos de la hermandad del Reino con júbilo cantarán la canción del profeta Isaías:
He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí. Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación. Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido. Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra. Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.
Pero ven oh Dios, porque en la tierra se han acabado los piadosos, los que realmente te alaban. Cada cual va por su camino de hipocresía hablando injuriosamente  contra su prójimo no teniendo piedad buscando su propio interés egoísta. Van por la tierra mostrando una mera devoción piadosa, pero resultando falso a su poder. Esto son los grupos de los necios   que viven por sus obras de la carne, son los que dicen en su corazón: “no hay Dios” alguno. 

Dios mira desde lo más alto de los cielos a los hijos de los hombres para ver si hay algún entendido que de corazón lo busque, pero mire, todos se han desviado, se han descarriado por la senda del mal y del pecado. ¿Acaso no tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad que poseen un fragmento de Dios en su mente que siempre los guiará por los senderos espirituales allende de esta vida testificando dicho espíritu que son Hijos de Dios? Algún verán ellos el resultado de su decisión deliberada porque donde quiere que este el cadáver, allí se juntarán las águilas.
Pero no temáis, de Sion salió la palabra y la salvación de Abba para toda la generación de justos amantes de los valores universales divinos. ¡Aún si hubiere un solo justo en la humanidad, yo lo protegeré, dice Abba el señor!  ¡Aleluya!  

domingo, 13 de mayo de 2012

Enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo



¿Qué pudiéramos decir acerca de la vida del maestro en la tierra? Antes de ir a la respuesta directa, mencionemos un salmo bíblico. De manera indirecta, el salmo bíblico nos proyecta a la realidad de Jesucristo en la tierra, como HIJO DEL HOMBRE.
Salmo 8:4, Reina Valera 1960:
“Digo: “¿qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el “hijo del Hombre”, para que lo visites?” Sin duda, se está hablando de los hombres, los seres mortales vivientes de este planeta. A Jesucristo, en los Cuatros Evangelios como casi todo el nuevo testamento como en el libro apocalipsis, se le llama “Hijo del Hombre”. Como el viejo testamento se refiere a nosotros como “Hijos de los Hombres”, es menester mencionar que la frase que hace referencia a Cristo como “Hijo del Hombre” significa que Jesucristo fue como una persona como nosotros, un hijo de los hombres, uno como nosotros con luchas, pesares, momentos felices y difíciles.
Jesucristo, como Hijo del Hombre, ama a la humanidad con un afecto dual.
Como Hijo unigénito amado de Dios, ama al hombre con un afecto paterno, pues a saber, él es en sí nuestro creador y nuestro Padre en el universo, por eso Isaías lo nombra “Dios Poderoso”.
Como Hijo del Hombre, Jesús ama a los mortales como a un hermano-fue totalmente un hombre entre los hombres, uno de nosotros.  Por ende, nosotros debemos copiar su ejemplo.
Jesús nos dejó un mandato que nos debe concernir a todos nosotros sus discípulos: Sed vosotros perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”.  Al meditar en este mandato de Cristo Jesús, nos da la idea que él quiere que nosotros nos esforcemos en ser tan perfecto como Dios es su divinidad. Claro, debido a nuestra imperfección pecaminosa y que somos seres mortales de poca duración, nos será difícil lograr la perfección, al menos en esta vida en la carne. El texto bíblico nos muestra una carrera eterna hacia Dios, “la eternidad por delante”.
Al esforzarnos  en ser “perfectos como vuestro Padre que está en los cielos” requiere que nos esforcemos por cultivar su personalidad divina como su infinidad del amor. En nuestro esfuerzo por imitar el “amor de Dios”, solicitará de parte de nosotros en ver a nuestro prójimo como Dios Padre ve a cada persona y así comenzar a amar a los hombres como nuestro Dios los ama- esto equivale a decir: (“mostrar asomo de afecto paterno). 
Es verdad que en esta humanidad poco amable es difícil cultivar el amor paterno, más Dios ama a cada persona de este mundo aunque  sean malvadas y perversas. Cristo mostró el amor paterno, pues  los mismos que lo mataron, Jesucristo le pidió a su Padre que los perdonase. Para lograr aunque sea una chispa del Amor Paterno como Dios lo muestra, debemos pedirlo en oración, percibir el Espíritu de Dios de que mora en nosotros y dejar que el Espíritu nos guie en el logro de desarrollo de cualidades de la personalidad divina como la misericordia, la paz, y principalmente el Amor. En el esfuerzo de cultivar el Amor de Dios, lograremos el amor hacia los enemigos y esto equivale a no resistir el mal, a no combatir la injusticia o la injuria e ir tras pos la malvada practica de la represalia. Esto se ve esclarecido en las siguientes enseñanzas de Jesús: 

Mateo 5:3 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.



Mateo 5:7 Reina-Valera 1960 (RVR1960):
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Mateo 5:9 Reina-Valera 1960 (RVR1960): Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Mateo 5:10-12: Reina-Valera 1960 (RVR1960):
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.  Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
Como mencionamos anteriormente, los humanos que perciben la guía del Espíritu son los que logran el amor paternal porque este desarrolla la verdadera espiritualidad que es el verdadero indicador de la propia cercanía a Dios y la medida de la utilidad con los semejantes. Entonces, estas palabras de Jesucristo toman un valor inigualable:
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos”.
La persona que es pobre en Espíritu siempre tiene conciencia de su necesidad espiritual que se refleja únicamente en la mayor meta de riqueza espiritual: “Dios”. La parábola del fariseo y el publicano refleja esta verdad por parte del gesto humilde del publicano:

Lucas 18:10-14: Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.  El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.  Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

Aquí Jesucristo nos transmite dos ejemplos de personalidades distintas. El publicano se sentía rico en espíritu, egotista, era autosuficiente porque se creía el mejor en el servicio a Dios. En cambio, el publicano era “pobre en espíritu” y receptivo a la enseñanza y buscaba siempre la verdad. 
Nosotros hemos de ser como el publicano, ser humildes buscando siempre la verdad y aunque habremos cometido errores, Dios es rico en bondad y misericordia por lo que siempre habrá un camino nuevo por donde comenzar. No seamos como el fariseo, un mero orgulloso arrogante religioso.
Las personas que siempre buscan la verdad siendo “pobres en espíritu” de verdad serán bendecidas ahora, no en un mero futuro lejano, sino que son bendecidas ahora por haber encontrado el reino de Dios y de verdad disfrutarán de esa felicidad ahora.
A medida que vayamos creciendo para Dios mediante el la percepción del Espíritu, manifestaremos cualidades que darán lugar al amor paterno. Cristo dijo:
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Cuando una persona logra niveles de misericordia, realmente comenzará a lograr el amor paterno porque irá creciendo en la personalidad divina que es misericordiosa también. La misericordia la podemos medir como aquel Padre amante que jamás vacilará en perdonar a sus hijos aún muchas veces. La misericordia descrita aquí por Cristo es activa y dinámica reflejando la paternidad suprema denotando su amplitud, anchura y profundidad de la amistad más auténtica-la bondad del amor.
Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Esta no es la paz social ni política, esta es la paz dinámica que produce el espíritu divino en nosotros (el agua viva) cuando aceptamos su guía curando las desconfianzas y las sospechas. La paz del Hijo de Dios trasciende en todo ámbito negativo hostil librándolo de conflictos desastrosos porque es una paz que se integra a la personalidad tal como Abba es un Dios de paz. Nuestro señor Jesucristo fue el pilar en la manifestación personal de esta paz de los hijos de Dios sobretodo en los momentos de las pruebas y las persecuciones, por eso nos dijo: “Mi paz os dejo con vosotros”, “No se turbe vuestro corazón, ni tengáis miedo”.
Juan 14:27:Reina-Valera 1960 (RVR1960): La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
Como hijos amados de Dios, seamos luz al mundo mostrando y trayendo la paz que realmente viene de Dios.

 “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.  Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”.
La causa de Jesucristo es revelar a la Paternidad de Dios al hombre, a saber que Dios es nuestro Padre y nosotros sus hijos, vivir la recta, vivir bajo la guía del espíritu produciendo sus frutos, amar a Dios, al prójimo y a los enemigos, demostrar con nuestra vida que el reino de Dios está dentro de nosotros o entre nosotros, obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres. Como Jesucristo es nuestro amigo fiel, un seguidor de él jamás lo abandonará, estará dispuesto a dar su vida por él si fuese necesario, “el amor más grande que el hombre puede experimentar es dar la vida por sus amigos”. Es solo mediante el amor paterno que logramos entender o hacer este acto principalmente por la causa de Jesucristo. Jamás nos turbemos cuando seamos perseguidos por causa de vivir la vida recta, quizás el viviendo una vida moralmente limpia que es como debe ser o promover el amor al prójimo y a los enemigos. Recordemos que somos bienaventurados cuando nos vituperen, nos persigan y digan toda clase de cosas malas contra nosotros por la causa de Jesús, nuestra bendición está en los cielos asegurada.    
Bienaventurados los que están de luto, porque ellos serán consolados.
Jesús no se refería al luto ostentoso o exterior, sino más a la actitud emotiva de la ternura. La sensibilidad es un atributo valioso tanto en el hombre como en la mujer. De verdad no hace falta tener una personalidad ruda para ser varonil porque la verdad es que las grandes personas del mundo no temen a exteriorizar su sufrimiento. Podemos observar este ejemplo en Moisés que de verdad fue un gran hombre, mucho más que el mismo Sansón o Goliat. Él fue un líder extraordinario, pero a la misma vez fue un hombre de grande ternura. Lograr altos niveles de sensibilidad sintiendo en uno mismo las necesidades de las demás personas traerá el resultado de una felicidad genuina, verdadera y duradera.
Estas cualidades cordiales de verdad rescatan al hombre de las malignas influencias y consecuencias de la ira, el odio y la sospecha.
Podemos concluir que las enseñanzas de Jesús nos instan a manifestar el amor paterno. Para eso necesitamos estar guiados por el espíritu divino que nos guiará a manifestar la cualidad del luto, la misericordia, la paz y vivir de verdad la vida recta sobre todo por la causa de Cristo Jesús. 
Jesucristo nos enseñó otras bienaventuranzas como: “el hambre y sed de rectitud”, “Los mansos que recibirán la tierra por heredad” y “los limpios de corazón que verán a Dios”.
¡Qué lindas las enseñanzas de Jesús para adorar y alabar a nuestro Abba! Así pues se revela que las bienaventuranzas del Sermón del Monte están basadas en la fe y el amor y no en la ley-ética deber.
El amor paterno se regocija al devolver el bien por el mal, hacer el bien para vengarse de la injusticia.
¡aleluya!




jueves, 3 de mayo de 2012


A Abba el justo alabará con todo el corazón viviendo una vida alegre y regocijada contando todos los días de su vida sus maravillas por el Hijo del Hombre porque Dios siempre ha mantenido el derecho y la cauda del justo desde su santo trono juzgando con justicia.
Abba es el Dios de la eternidad. Él es refugio al Pobre que clama por ayuda en cualquier tiempo y sobre todo en el tiempo de angustia. En su presencia el malo perecerá y quedará desolado para siempre; él no tiene cabida para el mal porque el abrazo continuado del pecado por la mente asociada culmina en la identificación completa del ser con la iniquidad. Por eso, el justo en el confiará siendo estos bendecidos por la eternidad y jamás serán desamparados a los que le buscaron.
Del alma del justo brotará la melodía del cantico a Dios que habita en la Sion Celestial reflejando la paz dinámica que caracteriza al Santo. El Santo irá de Día en Día con los pies preciosos de las buenas nueva de la Paternidad Divina para con los hijos de los hombres traída por nuestro señor Jesucristo siendo el afligido levantado con estas noticias dadoras de vida que son el manantial de “agua viva” que nunca se acaba y brotará del corazón ahora y por la eternidad de las eternidades.
Abba es misericordia. Mira la aflicción del justo que clama por ayuda y aunque este descienda al valle de la sombra de muerte, de ahí Dios lo sacará, si, del Seol, las puertas de la muerte emergiendo en la eternidad, en el Monte Sion, donde la voluntad de Dios y sus alabanzas son conocidas gozando de la terna salvación de los bienes del cielo.
El malo jamás verá a Dios porque las obras de sus manos inicuas fueron enlazadas y traslados al seol, ellos se olvidaron de Dios, las naciones se hundieron en el hoyo del exterminio de la aniquilación.
¡Venga la esperanza, pase por la tierra! Porque no para siempre será olvidado el menesteroso y la esperanza de los pobres realmente brotará como la hierba brota en un campo regado por el rocío.  Como el relámpago sale del occidente y se muestra en el oriente, la presencia de Cristo vendrá separando el trigo de la cizaña sabiendo todas las naciones quien Cristo Jesús, reconociendo al Altísimo y realmente en la tierra se hará abundante el conocimiento de Dios Padre. ¡Aleluya!



miércoles, 25 de abril de 2012


Abba Padre es grande en toda la tierra, los cielos mismos testifican de su gloria esplendorosa de luz.
En la meditación de la mañana y de la noche observamos sus cielos reflejando la majestad de su poder y nos preguntamos: ¿Qué es el hombre terrestre para que lo tengas en memoria y el hijo del hombre para lo visites? Mas en su humildad infinita misericordiosa, nos dio a conocer su personalidad noble mediante tu Hijo unigénito, Jesucristo, (LA AUTENTICA REVEDLACION DIVINA), pues él dijo: “el que me ha visto a mi ha visto al Padre”.
Realmente Abba nos ama a todos incluyendo al pecador aunque odia al pecado. Cristo habló de este amor de Dios cuando dijo que Dios Padre “hace salir su sol sobre bueno y malos. 
El Amor de Dios es percibido en nosotros, en primer lugar, cuando reconocemos que somos Hijos de ese Dios amante en los cielos y que él es nuestro Padre.
El Amor de Dios también se descubre cuando percibimos todo lo que Dios nos ha dado en toda la creación debajo del cielo a pesar que somos poco menos que los ángeles aunque de verdad coronados de gloria y honra, a saber, que tenemos una eternidad por delante sin el alcance a entender  la obra que Dios Padre ha hecho desde el principio hasta el fin.
Al meditar en la creación bajo el cielo, el Amor de Dios crece en nosotros. El apóstol Pablo expresó esta verdad al decir: “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo”. (Romanos 1:20). Lo hermoso de todo esto es que nosotros tenemos la oportunidad de cuidar, amar y disfrutar de su  creación infinita. Dios nos ha señoreado sobre las obras de sus manos, la verdad que podemos testificar que todo lo puso debajo de nuestros pies: ovejas, bueyes, las bestias del campo, las aves del cielo y los peces del mar y todo lo que anda y hay bajo el mar.
¿Por qué no empezar por hoy  en percibir el Amor de Dios a través de su creación? Fijémonos en cada canto de los pájaros, el olor de las flores, el ruido suave del mar al llegar a la orilla, el color del amanecer y el del atardecer, la luna, las estrellas, el ruido de las ojos de los arboles surgido por el viento. De seguro que el Espíritu de Dios en nosotros trabajará para hacernos personas más amorosas hacia con nuestro prójimo y liberarnos de las cadenas del temor de un Dios vengativo y airado. Como resultado, la filiación divina se producirá donde llegaremos a exclamar: ¡OH, Abba Padre, Señor nuestro!, ¡Cuan grande es tu nombre en toda la tierra!

viernes, 20 de abril de 2012

Enseñanzas de nuestro señor Jesucristo





Enseñanzas de nuestro señor Jesucristo
 “Vosotros sois la luz del Mundo” porque una ciudad sentada sobre un monte no se puede esconder. Ni tampoco se enciende una luz y se le coloca debajo de un almud, sino sobre el candelero y alumbra a todos los que están en la casa. De igual modo, brille nuestra luz delante de los hombres, para que estos vean vuestras buenas obras y los guiemos a  nuestro Padre que está en los cielos.

“Vosotros sois la sal de la tierra”. Pero si la sal ha perdido su gusto, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más, solo para ser arrojada y pisoteada por los hombres.

Jesucristo nos enseñó que si nuestro prójimo os “golpea en la mejilla derecha”, nosotros tenemos que ponedle también la otra. Debemos preferir sufrir una injusticia a poner pleito entre nosotros porque Cristo nos envió al mundo para que lo representemos y actuemos como embajadores del reino de su Padre así como salir a predicar la buena nueva de la paternidad de Dios con el hombre.

Jesucristo nos enseñó a poner plena confianza en nuestro Dios Padre porque para esos somos sus mensajeros.

Nos enseñó a no colocar nuestra confianza en el poder de la carne.

Cristo nos dijo: “Amen a todos  nuestros enemigos, haced bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen y orad por los que os ultrajan.

Cristo testificó que tenemos que hacer a los hombres, lo que nosotros creemos que el igualmente haría por ellos.

Cristo nos encomendó ir tras la meta sublime en hacer la voluntad divina, “sed perfectos como nuestro Padre que esta en los cielos es perfectos”. Por nuestra forma de vida, este mandato universal espiritual, testificara que realmente somos realmente Hijos de Dios, Hijos del Dios amante del cielo que hace  salir sol sobre buenos y malos, al igual que envía lluvia sobre justos e injustos.

Cristo nos manifestó que seamos misericordiosos como nuestro Dios Padre también es misericordioso porque de la misma manera que mostremos misericordia, se nos mostrara misericordia.

Cristo nos advirtió de no hacer fijación en la viga que hay en el ojo de nuestro hermano cuando hay una viga en el nuestro. Como resultado, nos aconsejó que quitemos la viga que hay en el nuestro para si poder quitar la viga de nuestro hermano.

Jesucristo dijo que él era el Pan de Vida porque en realidad él es el alimento divino que nunca se acaba, “el Verbo de Dios hecho carne sujeto a la voluntad divina”. Jesucristo es el Pan de Vida porque nos revela la personalidad real del Padre, por eso dijo: “el que me ha visto a mi ha visto al Padre”, nadie mejor que él ha pisado este planeta y haya revelado al Padre tan majestuosamente como él lo reveló.  Jesucristo es el Pan de Vida por la razón de que si imitamos su forma de vida y apliquemos en nuestra vida sus enseñanzas, de verdad viviremos como le agrada al Padre, naceremos de nuevo en el Espíritu y lograremos vivir por la fe siendo mediante esta justificado ante Dios y siendo admitidos en el reino de los cielos.  De verdad, el creyente en Dios no necesita a nadie más como guía para agradar al Padre, solo por Cristo lo logra: “EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA, NADIE VA AL PADRE SINO POR EL”.  De ahí que Cristo nos enseñara la vida recta sin temor para ser verdaderos apósteles de él y embajadores del reino de su Padre, por eso nos dijo: “Si el ciego conduce al ciego, ambos caerán al abismo”. Por lo tanto, si de verdad queremos ayudar a otros a entrar en el reino de Dios mediante la Vid Verdadera, Cristo, debemos caminar nosotros mismos en la luz de la verdad viviente. Jamás critiquemos a nadie indebidamente para no hacer jamás juicio injusto mostrando así juicio justo y sabiduría sagaz.   
El libro de los proverbios muestra el valor de la sabiduría sagaz al decir:
Proverbios 8:11:Reina-Valera 1960 (RVR1960)
“Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas;  Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella”.
Proverbios 8:19-22
 “Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; Y mi rédito mejor que la plata escogida.  Por vereda de justicia guiaré,  Por en medio de sendas de juicio, Para hacer que los que me aman tengan su heredad, Y que yo llene sus tesoros.  Jehová me poseía en el principio,   Ya de antiguo, antes de sus obras”

Pero recordad siempre el consejo del maestro: No presentéis lo que es santo a los perros, ni hagáis os culpables de echar vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que pisoteen vuestras gemas y se vuelvan y os despedacen”. El libro de los proverbios también nos arroja luz acerca de este planteamiento de Cristo Jesús:
Proverbios 9: 8:
“No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; Corrige al sabio, y te amará. Nuestro señor Jesucristo nos puso en guardia de los falsos profetas que vendrán a nosotros vestidos de ovejas para engañarnos. Para guiarnos, nos dijo que por sus frutos podremos conocerlo. Con sus frutos probaremos si son lobos u ovejas. Acto enseñó la siguiente ilustración:
“¿Recogen los hombres uvas de las espinas o higos de los cardos? Así pues todo buen árbol da buen fruto, pero el árbol corrupto da fruto malo. Un buen árbol no puede dar fruto malo, ni puede un árbol corrupto producir fruta buena. Todo árbol que no da buen fruto ha de ser arrancado y arrojado en el fuego”. Esta parábola nos transmite la enseñanza que nuestras obras demostrarán realmente quienes somos testificando si somos verdaderos o falsos creyentes. El destino final de todo falso creyente impenitente será la muerte para siempre porque el mayor castigo de la maldad y la rebelión deliberada contra el gobierno de Dios es la pérdida de la existencia como súbdito individual de ese gobierno. ¡Pero tengamos paz! Recordemos que Cristo demostró con su vida que Abba mira lo más profundo de nuestro corazón  y juzga por nuestros verdaderos deseo íntimo y nuestros designios más interiores. La perfección primordial de Abba no es una rectitud asumida sino más bien en la perfección inherente de la bondad de su naturaleza divina.
Cristo nos mandó a trabajar como siervos fieles y prudentes que dan todos de si por hacer la voluntad divina (Amor a Dios y al prójimo) para un día poder entrar en el gozo del señor porque en gran día de juicio del reino, muchos le dirán a Cristo: ¿no profetizamos en tu nombre y en tu nombre hicimos muchas obras maravillosas?, pero Cristo se verá en la obligación de decirles: “Nunca os conocí; apartaos de mí vosotros, falsos maestros”.
Pero no tengamos miedo, percibamos el amor del Padre. Todo el siervo fiel y prudente que siga el encargo del Maestro de representarlo  de una manera excelente ante los hombres así como el representó a su padre ante nosotros, ese siervo fiel y prudente hallará entrada abundante en el servicio de Cristo y en el reino del Padre celestial.

martes, 17 de abril de 2012

Nosotros en Abba Padre, hemos de confiar. Desde nuestro corazón brotará la sinceridad de nuestra alma en la confianza de todo corazón en que el dirige nuestras sendas lo mejor posible en su Espíritu que mora en nosotros. ¿Se colmarán nuestras manos de iniquidad que contrista el Espíritu?  Que nuestra resolución sea estar apartaos del mal que nos acoge en el día a día y de verdad hallaremos gracias y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres, que, hasta quizás, tengamos la experiencia de llevarlos al Reino donde ellos en un futuro puedan entrar en los patios de la morada eterna del padre donde la eternidad es infinita y el tiempo no existe.

Congregación de pueblos rodearán al Altísimo, pueblos donde la impureza y el mal jamás fue conocido, pueblos que anduvieron conforme a su integridad piadosa para con Abba Padre,   pueblos unidos en un solo Espíritu con Cristo alimentándose de él, el verdadero alimento que nunca se acaba, el pan de vida. Estos pueblos verdaderamente fueron juzgados por Abba por medio de Cristo, si, estos pueblos son el trigo verdadero, el reino de Dios entre los hombres.  Por eso, pidamos a Dios que nos juzgue conforme a nuestra justicia, conforme a nuestra integridad para así pertenecer al redil del trigo en que en los postreros tiempos vendrán y dirán: “subamos a la casa de jehová”. El profeta Isaías visualizó el cumplimiento futuro de esta profecía cuando dijo:
Isaías 2:3-4
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
 Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.  Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.
El futuro de la humanidad esta garantizado, los inicuos fenecerán mientras que el justo será establecido por encima de las colinas por sus intensiones verdaderas de corazón probadas por Abba.
No nos sintamos jamás deprimidos, que no caigamos por largo tiempo en las aguas impetuosas de la inestabilidad, la inseguridad y la inquietud porque nuestro escudo es Dios quien es el único que salva a los rectos de corazón siendo de verdad un juez justo.  Por lo tanto, el futuro esta abierto para todos aquellos que acepten mediante el libre albedrío la filiación divina  por la fe dejando atrás la senda del impío que concibió maldad, al que se preñó de iniquidad dando luz al engaño. Como resultado de su agravio, caerá sobre su propia coronilla. Alabemos a Jehová conforme a su justicia lavando su nombre por la eternidad.