NUESTRA POSTURA ANTE LA POLITICA COMO SEGUIDORES DE
JESUS.
El apóstol Santiago, hermano de Jesús, expresó con
excelentes palabras en su carta apostólica la adoración dinámica a Dios Padre
enseñada y manifestada por Cristo Jesús. Esa es la adoración verdadera, la
adoración con “Espíritu y con Verdad”.
Santiago 1:27:Reina-Valera 1960 (RVR1960):
La
religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los
huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del
mundo.
Hay que destacar de este versículo la frase: “guardarse
sin mancha del mundo”. Estar sin mancha del mundo significa vivir la vida recta
gracias a la guía del espíritu divino manifestando sus frutos y mediante la
percepción del amor de Dios en nosotros porque “la conducta moral, la verdadera
rectitud, se torna entonces en el resultado natural de dicho amor”, (Libro de
Urantia).
El máximo ejemplo inspirador de vivir la vida recta es nuestro Señor
Jesucristo y sus propias enseñanzas. El no solamente enseñó, sino que vivió a
plenitud cada una de sus enseñanzas como Hijo del Hombre en la tierra.
¿Qué tal si pensamos un poco en su postura hacia la
política? Y a raíz de su ejemplo, preguntémonos: ¿cómo debe ser nuestra postura
hacia la política?
Libro de
Urantia:
1474.1)
133:4.1 Jesús y Ganid tuvieron muchas otras experiencias interesantes en
Corinto. Tuvieron íntimas conversaciones con un gran número de personas que
sacaron gran provecho de las instrucciones de Jesús.
(1474.3)
133:4.3 Al centurión romano le dijo: «Da al césar lo que es del césar y a Dios
lo que es de Dios. El sincero servicio de Dios y el leal servicio de césar no
entran en conflicto a menos que césar quiera para sí el homenaje que sólo puede
ser reclamado por la Deidad. La lealtad a Dios, si lo llegas a conocer, te hará
aún más leal y fiel en tu dedicación a un emperador dignó».
Mateo
22:15-22: Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Entonces
se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra. Y le
enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos
que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que
no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres. Dinos,
pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no? Pero Jesús,
conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?
Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. Entonces
les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? Le dijeron: De César. Y
les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Oyendo
esto, se maravillaron, y dejándole, se fueron.
Cristo aparta el servicio que le pertenece Dios del que le pertenece al
Cesar con una actitud sublime de respeto hacia este último.
El apóstol Pablo mostró que los seguidores de Cristo
Jesús deberán respetar las autoridades superiores porque estás están puestas
por Dios.
Romanos
13:1-4: Reina-Valera 1960 (RVR1960) Sométase toda persona a las autoridades
superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por
Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo
establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí
mismos. Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el
bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y
tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si
haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de
Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.
Ahora viene la parte donde toca la reflexión por
parte de cada uno de nosotros. Jesucristo nos habla de “dar al cesar las cosas
del cesar” “SIMEPRE Y CUANDO ESTE NO RECLAME LA ADORACION QUE LE DAMOS A DIOS
PADRE”, “El sincero servicio de Dios y el leal servicio de césar no entran en
conflicto a menos que césar quiera para sí el homenaje que sólo puede ser
reclamado por la Deidad”. ¿Demostró Jesucristo esa postura digna de imitar de
nosotros? Sí. Dejemos que el libro de Urantia responda:
(1580.4)
140:8.9 2. Actitud política. Advirtió a sus apóstoles que fuesen discretos en
sus comentarios relativos a las difíciles relaciones existentes a la sazón
entre el pueblo judío y el gobierno romano; les prohibió que en modo alguno se enredaran
en estas dificultades. Él siempre tuvo cuidado de evitar las trampas políticas
de sus enemigos, siempre respondiendo: «Dad al césar las cosas que son de césar
y a Dios las que son de Dios». No permitía que su atención fuese desviada de su
misión de establecer un nuevo camino de salvación; no se permitía a sí mismo
preocuparse por otras cosas. En su vida personal siempre cumplió fielmente con
todas las leyes y reglas civiles; y en sus enseñanzas públicas ignoró los
ámbitos cívicos, sociales y económicos. Les dijo a los tres apóstoles que a él
sólo le preocupaban los principios de la vida espiritual interior y personal
del hombre.
(1580.5)
140:8.10 Jesús no fue pues un reformador político. No vino para reorganizar el
mundo; aunque lo hubiese hecho, sólo podría haber sido aplicable a esa época y
a esa generación. Sin embargo, mostró al hombre la óptima manera de vivir, y
ninguna generación está exenta de la tarea de descubrir cómo adaptar de la
mejor manera, la vida de Jesús a sus propios problemas. Pero, no cometáis jamás
el error de identificar las enseñanzas de Jesús con alguna teoría política o
económica, con algún sistema social o industrial.
(1581.4)
140:8.17 Si Jesús estuviera en la tierra hoy día, viviendo su vida en la carne,
sería una gran desilusión para la mayoría de los hombres y mujeres buenos, por
la sencilla razón de que no tomaría partido en las disputas políticas, sociales
o económicas del día corriente. Se mantendría apartado de estas cosas, en
cambio os enseñaría cómo perfeccionar vuestra vida espiritual interior para
haceros mucho más capaces de solucionar vuestros problemas puramente humanos.
(1581.5) 140:8.18 Jesús haría que todos los
hombres fueran semejantes a Dios y luego se apartaría para contemplar con
compasión como estos hijos de Dios solucionarían sus propios problemas
sociales, políticos y económicos. No era la riqueza lo que denunciaba, sino lo
que hace la riqueza con la mayoría de sus devotos. Este jueves por la tarde,
por primera vez dijo Jesús a sus asociados que «es más bendito dar que
recibir».
¿No es digo de imitación el ejemplo de Cristo Jesús?
Debemos ir tras su ejemplo no tomando partidos en las disputas políticas,
sociales ni económicas de esta época ni de ninguna, mucho menos cuando
gobiernan gobernantes corruptos con aires de la enfermedad de la soberanía
nacional.
¿No notamos que cuando se habla de política, de
problemas sociales o económicos terminan en rinches provocando odio entre las
personas? De verdad sería poco prudente que un seguidor de Cristo Jesús
dedicado a hacer la voluntad divina y viviendo la vida recta entre en estos
enredos y conversaciones. Como seguidores, como hacedores de las enseñanzas y
vida ejemplar de Jesús, nuestro único objetivo es enseñar a las personas la
buena nueva de la paternidad de Dios con el hombre a saber que Dios es su Padre
y que por la fe puede ser un Hijo verdadero de él.
Nuestra meta primordial en la carne es demostrar con
nuestra forma de vivir guiada por el Espíritu divino que el servicio al Dios
eterno es la mejor forma de vivir para sí conducir más almas al Reino, eso es
de verdad un verdadero arte espiritual, un arte en la experiencia personal
religiosa.
Pero hay gobiernos humanos totalitarios que reclaman
a la población de su país todo homenaje sin importar que a veces blasfeman
contra el Dios del cielo. Ahí es donde el seguidor de Cristo ha de usar el
discernimiento espiritual. Menciono la frase “discernimiento espiritual” porque
no hay un regla fija en tal caso, cada caso es diferente que deberá ser
analizado por el creyente como muestra de su amor por Dios y pura lealtad a él.
Pero podemos citar varios ejemplos en la historia donde la adoración que le
damos a Dios ha sido reclamada por el gobierno humano.
Hitler puso como requisito para poder trabajar en
cualquier lugar el saludo fascista: “Heil Hitler”, que significa “salve cesar”.
Al respecto dice la enciclopedia: “La Enciclopedia Brockhaus se
refiere a esta expresión diciendo que el saludo hitleriano es derivado de los
gestos empleados durante la coronación de los reyes germanos de la Edad Media
mediante la simple exclamación de «Heil».2 De acuerdo con los nazis de la
época, la versión romana no era otra cosa que una versión nórdica de la raza
aria y de esta forma la costumbre migró al sur de Europa donde se estableció
con el saludo de 'Salve César'. Preguntémonos
de corazón: ¿qué haríamos si nos viéramos ante una situación como esta? El
seguidor de Cristo obedecerá a Dios Padre como gobernante más bien que a los
hombres.
Cuba es otro ejemplo donde el gobierno de Fidel Castro
reclama la adoración que le corresponde a Dios Padre. Allá se insta a
pertenecer al partido comunista, a los niños se adoctrinan desde pequeños en la
expresión: “seremos como el che”, se insta a decir: “Con Fidel hasta la
victoria siempre”. Varios cristianos sinceros han sido perseguidos cruelmente
en su negación a estas prerrogativas corruptas.
En la expresión de Jesucristo, “El sincero
servicio de Dios y el leal servicio de césar no entran en conflicto a menos que
césar quiera para sí el homenaje que sólo puede ser reclamado por la Deidad”,
podemos sacarle más jugo. Cabe mencionar el símbolo de cada nación, que por
supuesto el más conocido es la bandera. El saludo a la bandera mayormente
significa devoción o lealtad de la persona a dicha nación bajo el coste que
sea. También significa respeto o admiración. No es malo que una nación tenga su
símbolo, el error consiste hacer del símbolo una adoración o hacer que se le
adore como se le hace en el presente. El seguidor de Jesús deberá tener en
cuenta si saluda la bandera o no porque en la vida real, el saludo a la bandera
es un acto idolátrico. A medida que el creyente avance en su progreso
espiritual en la compresión de la plena lealtad a Dios comprenderá este asunto
muy serio. Por lo menos, cierto redactor ha llegado a esa conclusión bajo un
profundo análisis.
El libro bíblico de Daniel nos presenta un relato
muy bonito de tres hombres que estuvieron dispuestos a dar sus vidas en lealtad
a Dios Padre ante de arrodillarse frente a la estatua de oro de construida por
Nabucodonosor. Estos tres jóvenes valerosos se llamaron: Mesac, Sadrac, y
Abed-nego. Leamos con mucho detenimiento que bonita e sorprendente historia:
Daniel 3:12-26: Reina-Valera 1960 (RVR1960): Hay unos
varones judíos, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de
Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos varones, oh rey, no te han
respetado; no adoran tus dioses, ni adoran la estatua de oro que has levantado.
Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac y
Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey. Habló
Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros
no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? Ahora,
pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del
tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de
música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis,
en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué
dios será aquel que os libre de mis manos? Sadrac, Mesac y Abed-nego
respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos
sobre este asunto.
He aquí
nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de
tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus
dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. Entonces
Nabucodonosor se llenó de ira, y se demudó el aspecto de su rostro contra
Sadrac, Mesac y Abed-nego, y ordenó que el horno se calentase siete veces más
de lo acostumbrado. Y mandó a hombres muy vigorosos que tenía en su ejército,
que atasen a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego
ardiendo. Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus
turbantes y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo.
Y como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama
del fuego mató a aquellos que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Y
estos tres varones, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno
de fuego ardiendo. Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó
apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres varones atados
dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey. Y él dijo: He
aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir
ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses.
Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiendo, y
dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid.
Entonces Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego.
A una conclusión certera podemos llegar: Como Jesús,
“debemos de estar libres de los movimientos políticos corruptos de esta etapa”
divisores de las personas como encabezados por personas que no aman a Dios.
No importa por lo que tengamos que pasar, Cristo nos
advirtió que íbamos a pasar por persecución:
1608.4)
143:1.7 «Puede que hoy se burlen los incrédulos porque predicáis un evangelio
de no resistencia y vivís una vida sin violencia, pero vosotros sois los
primeros voluntarios de una larga línea de creyentes sinceros en este evangelio
del reino, que sorprenderán a toda la humanidad por su devoción heroica a estas
enseñanzas. Nunca ningún ejército en el mundo ha demostrado nunca más coraje y
valor que el que manifestaréis vosotros y vuestros leales sucesores cuando
salgáis al mundo para proclamar la buena nueva —la paternidad de Dios y la
hermandad de los hombres. La valentía física es la forma más baja de coraje. La
valentía de la mente es un tipo más alto de coraje humano, pero el más elevado
y supremo consiste en la lealtad sin compromiso a las convicciones esclarecidas
de las realidades profundas del espíritu. Este coraje constituye el heroísmo
del hombre que conoce a Dios. Y todos vosotros conocéis a Dios; sois, en toda
verdad, los asociados personales del Hijo del Hombre».
Quizás en el futuro cercano, cuando el gobierno
totalitario de la humanidad llegue, se nos vuelva a reclamar la adoración que
solo le pertenece a Dios siendo nosotros perseguidos como los discípulos de
Cristo a lo extremo, pero si de verdad estamos bien fundados en la roca de la
fe verdadera como hijos de Dios, no hay porque temer, “todo el haya aguantado
hasta el fin será salvo”. Hagamos nuestras la palabras de la “Gran revelación”,
“el libro apocalipsis” expresadas por Cristo:
Apocalipsis 2:10-11:Reina-Valera 1960 (RVR1960)
No temas
en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros
en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé
fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. El que tiene oído,
oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño
de la segunda muerte.
¡Aleluya!